4 minuto(s) de lectura

5/10
The Bureau: XCOM Declassified. ¿Un juego de hace 3 años?

The Bureau: XCOM Declassified

The Bureau: XCOM Declassified. ¿Un juego de hace 3 años?

En estas vacaciones tuve la oportunidad de probar The Bureau: XCOM Declassified. ¿La conclusión? Es como si alguien intentara reinventar la rueda, pero terminara con un triángulo.

Contexto: un desarrollo tortuoso

The Bureau tuvo uno de los desarrollos más problemáticos de su generación. Anunciado originalmente en 2006 como un FPS de terror, fue reiniciado múltiples veces antes de convertirse en el shooter táctico en tercera persona que finalmente se publicó en agosto de 2013. Ese historial explica muchas de sus incongruencias de diseño: se nota que el producto final es un compromiso entre diferentes visiones creativas que nunca llegaron a cohesionarse del todo.

Publicado apenas unos meses después del excepcional XCOM: Enemy Unknown (octubre 2012), The Bureau llegó al mercado con la presión de estar a la altura de una de las resurrecciones más celebradas de la historia del gaming.

Ambientación: los años 60 bajo invasión

El juego sitúa la acción en 1962, durante los primeros contactos con una raza alienígena llamada los Outsiders. La ambientación de Guerra Fría y la estética retro-futurista de las instalaciones de XCOM es uno de sus puntos más logrados. Pueblos americanos de los años 60 invadidos por tecnología alienígena, agentes con traje y sombrero combatiendo criaturas de otro mundo. Visualmente, el contraste funciona.

La narrativa sigue al agente William Carter y su integración en la organización XCOM en sus primeros días. Hay giros argumentales hacia el final que intentan conectar con la mitología de la franquicia, con resultados desiguales.

Lo Bueno: Una idea interesante

El concepto de combinar acción con estrategia es atractivo. Las pequeñas batallas con alienígenas y la posibilidad de dar órdenes a tu escuadrón en tiempo ralentizado son puntos a favor. El sistema Battle Focus permite pausar parcialmente la acción para posicionar a tus dos compañeros, activar sus habilidades y coordinar flanqueos. Cuando funciona, los encuentros tienen un ritmo satisfactorio de planificación y ejecución.

Los agentes se dividen en cuatro clases (Commando, Engineer, Support y Recon) con árboles de habilidades que desbloquean capacidades útiles. La combinación de habilidades entre clases permite sinergias tácticas: un Engineer despliega una torreta como distracción mientras un Recon flanquea con camuflaje.

Lo Malo: ¿Dónde está la profundidad?

El juego carece de la profundidad que hizo grande a XCOM: Enemy Unknown. En lugar de eso, parece un intento de imitar a Mass Effect 2, pero sin el carisma ni la narrativa. ¿Por qué jugar a esto cuando puedes volver a Mass Effect 2?

La gestión de base es superficial comparada con la serie principal. No hay investigación significativa, no hay economía que gestionar, no hay decisiones estratégicas globales que afecten las misiones tácticas. Entre misiones se camina por la base hablando con NPCs, pero las conversaciones raramente ofrecen opciones con consecuencias.

La muerte permanente de agentes, herencia de la franquicia XCOM, pierde impacto cuando los personajes carecen de desarrollo narrativo. En Enemy Unknown llorabas la pérdida de un soldado porque habías invertido horas en su progresión. Aquí son intercambiables.

Lo Feo: ¿Un juego que llegó tarde?

Lanzar un juego que parece una versión descafeinada de algo que salió hace tres años no es la mejor estrategia. The Bureau no ofrece nada que no hayamos visto antes, y lo que ofrece, lo hace peor. El sistema de coberturas tiene problemas de pegado, la IA de los compañeros es errática en espacios cerrados, y los enemigos tienden a repetir los mismos patrones de ataque misión tras misión.

Las misiones secundarias son especialmente genéricas: variaciones de “limpia esta zona de enemigos” sin contexto narrativo interesante que las justifique.

Duración y rejugabilidad

La campaña principal dura entre 10 y 12 horas, con misiones secundarias opcionales que añaden 3-4 horas más. No hay modo multijugador. La rejugabilidad se limita a probar diferentes composiciones de escuadrón y dificultades superiores, pero la falta de variedad en el diseño de encuentros reduce el incentivo.

¿Para quién es The Bureau?

Para jugadores que disfruten de shooters tácticos en tercera persona con ambientación retro-sci-fi y que hayan agotado ya opciones mejores como Mass Effect 2 y 3, o los Binary Domain y Spec Ops: The Line de la misma generación. Para fans acérrimos del universo XCOM que quieran explorar una perspectiva diferente de la franquicia, con expectativas ajustadas.

Conclusión: ¿Una joya incomprendida o un fracaso anunciado?

The Bureau no es una joya incomprendida: es un producto de un desarrollo conflictivo que llegó en el peor momento posible (junto a un XCOM superior y después de un Mass Effect que hacía lo mismo pero mejor). Tiene destellos en su ambientación y en los momentos donde el sistema táctico funciona como debería, pero no sostiene esos aciertos durante toda la campaña. Si buscas algo para pasar un fin de semana y te atrae la premisa, puede funcionar a precio de saldo. Como experiencia de primera categoría, no lo es.

¿Qué opinas? ¿Has jugado a The Bureau? Déjanos tu comentario abajo.

Actualizado: